Lo malo de las remodelaciones
Por Amalia Jaques

Tienes meses imaginando cómo se vería tu cocina remodelada: nuevos electrodomésticos, una barra, otro color de cubierta y la alacena perfecta en la esquina. En tu mente todo es ideal, pero una remodelación también trae contratiempos.
Cuando remodelamos un espacio esperamos un resultado hermoso y olvidamos el ajetreo: problemas fuera de la rutina que hay que sobrellevar si no quieres perder la cabeza.
Situaciones comunes durante una remodelación
Gastas más de lo planeado
Aunque tengas un presupuesto, siempre surge un imprevisto que eleva el costo. Te recomendamos dejar un fondo para esas sorpresas.
Sorpresas estructurales
Cables sueltos, tuberías rotas, alimañas o nidos pueden aparecer al abrir muros. Lo bueno: al detectarlos, puedes repararlos a tiempo.
Estrés
Prepárate para llamadas y decisiones sobre acabados y diseño. Trabaja con un diseño previo y con profesionales para no decidir a la carrera.
Retrasos
Un proveedor falla, un insumo no llega y el calendario se mueve. Si la remodelación es para un evento, estima tiempos con holgura.
Ruidos
Taladros, martillazos y trabajo constante acompañan toda remodelación. Si te molesta el ruido, prepárate para unos días exigentes; el resultado suele valer la pena.
Polvo
Limpiarás con frecuencia: el polvo llega a muebles y electrónicos. Si puedes, aísla el área de trabajo y guarda muebles y aparatos en una bodega.
Según nuestra experiencia, estos son los principales puntos difíciles de una remodelación. Cuando veas el resultado y camines por tu nuevo espacio, verás que el sacrificio valió la pena.


